viernes 5 de junio de 2009

Estreno

Una de las principales ventajas del "fenómeno" internet es su estructura hipertextual, lo que la dota de una capacidad infinita de relaciones en base a citas o referencias. Por mucho tiempo, en esos momentos de vacío, me he dado cuenta de algunas de estas relaciones y hace bastante tiempo que he empezado a descubrir nuevas conexiones referenciales gracias a la cantidad de información que genera internet. Por esta razón, decidí empezar un nuevo tag en este blog que se llamará conexiones, en donde pretendo demostrar cómo de alguna manera todo se relaciona con todo, al menos, en el ámbito cultural/artístico/popular, que es donde las descubro con más facilidad.

Asi que para inaugurar esta sección adjunto un video de Isabel Adjani, en su desconcida faceta como cantante que conecta con una excéntrica canción del genio/atractivo/borracho/cantautor/director francés Serge Gainsbourg, quien le regaló la composición y que, a su vez, conecta con nuestro amigo Bowie: Se trata de la canción Beau Oui Comme Bowie. Nótese el juego de palabras (Serge amaba los juegos de palabras y muchas canciones se beneficiaron de eso): Bowie se pronuncia igual que 'Beau Oui'.

Y como picadillo extra, recordemos que Bowie escribió una canción en su album Honky Dory, bajo el título Robert Zimmerman, que es el nombre real de Bob Dylan. Personaje en el que se basó la película I'm Not There, donde actuaba la hija de Serge Gainsbourg, Charlotte. Como dirían en la película Almost Famous: "It's all happening!!"




Mâle au féminin
Légèrement fêlé
Un peu trop félin
Tu sais que tu es

Beau oui comme Bowie

Un peu d'Oscar Wilde
Un peu Dorian Gray
Quelques lueurs froides
Et un air glacé

Beau oui comme Bowie

Entre le physique
Et le figuré
C'est comme la musique
Suffit de balancer

Beau oui comme Bowie

Tout ce que tu as
C'est tout ce que je hais
Bien trop sûr de toi
Tu sais que tu es

Beau oui comme Bowie

Te va a mata-ar, te va a mata-ar!



Pura onda. ...Y qué final.

viernes 22 de mayo de 2009

Auto



Estos días he estado ocupado en un proyecto de fotografía que -por ahora- involucra el autorretrato. Una modalidad en fotografía que no me es ajena puesto que -a falta de modelos- bueno son los autores. lo que apremia en este minuto es buscar un esquema de iluminación que haga la imagen inetresante visualmente. Es un poco complicado porque el proyecto involucra una sola toma todos los días en un espacio de tránsito cotidiano. O sea, debe armarse y desarmarse el esquema con facilidad. es un poco un trabajo a ciegas, puesto que el formato y la cámara que estoy usando es un poco precaria. Veremos qué ocurre. Por ahora, a ver si mirando este autorretrato de Mapplethorpe me inspiro.

Guerrilla Girls

jueves 2 de abril de 2009

Identificación e imagen




El mundo virtual de internet nos acerca con más precisión a la información que los medios nos entregan, pero no sólo en lo relativo a la fuente original, sino también a las interpretaciones que de ella surgen. Siendo la mayoría de ellas de carácter personal, en su conjunto, crean una compleja madeja que se ramifica hacia el interior de los temas, generando los vínculos internos que matizan el hardcore de la información para llegar a un subproducto y luago a otro. Creando, así una matriz de la cual, eventualmente, podría salir una nuevas tendencia, entendiéndo ésta como el fonómeno que por su naturaleza adquiere un carácter popular, en gran medida por su origen mediático; muy parecido a cómo las conexiones neurales cerebrales funcionan en el humano. Muchos de los recuerdos que somos capaces de experimentar, no están almacenados en una célula o un conjunto de células; la anología, en este caso, de la video-cámara que almacena imágenes en una cinta eterna, no corresponde, porque la mecánica que explica el mecanismo de la memoria es, más bien, el flujo de enlaces neuronales que se manifiestan en patrones de conexión, que asu vez pueden generar nuevos patrones si existe una conexión entre un recuerdo y otro,a su vez estas redes neuronales pueden crear vínculos asociativos con otros patrones de conexión, lo que nos da, en definitiva, la sensación de que un recuerdo se parece a otro, o embelesar un recuerdo con información anexa. En la cultura popular, estos patrones de conexión cultural se suceden época tras época, existe un sinnúmero de ejemplos de rescate visual, o redescubrimientos de manifestaciones visuales, culturales y populares. Se trata de un conjunto de resultados producto de estas reinterpretaciones que pueden caer en el rechazo, la ridiculización o bien en la aceptación y, eventualmente, la moda, cuando ésta es manejada mediáticamente con un acierto económico y mediático. El look, la pinta, el conjunto de signos y transformaciones visuales que llevan los individuos termina definiendo la actitud, la ideología emotiva o el interés sensorial de ellos.

Me complica pensar que todo este proceso o la simple búsqueda de diferenciarse del resto y, en casos extremos, la rebelión personificada mediante la imagen personal, termine creando un conciente colectivo que genere la copia, como en el punk u otras manifestaciones culturales basadas fuertemente en lo visual y que implicaban un mensaje de rechazo o disconformidad. Situación por la cual, la actitud original que busca la identificación única del sujeto, pierde todo sentido. Ahora hay seguidores. Y basta que sea minoría la que sigue esa iniciativa particular para deducir que es algo que va más allá de la matriz del individuo, algo que se transforma a la larga, en una causa común, donde termina perdiéndose la búsqueda por la imagen supuestamente única y tomando lugar la clonación de la misma. Entonces, ¿dónde está el límite entre la disidencia del individuo y la disconformidad colectiva? Buscar mi propia imagen para representarme y demostrar mi posición frente a lo que me rodea, es dar pie para un reclutamiento involuntario de seguidores, no porque el mensaje vaya ser de por sí potente, sino porque -de nuevo-, una manisfestación de la persona frente a los otros, por mucho de disidencia y disconformidad o individualismo o unicidad que ésta tenga, termina siendo siempre un ejemplo. Hoy es posible ver sujetos clonados en su imagen, muchas veces con la idea de no parecer o representarse como sujetos sin una opinión, ellos quieren pertenecer a una idea; el problema es que esa opinión ya dejó de ser teórica, se ha transformado en una opinión visual, que sigue reglas estéticas y de diseño, es una opinión iletrada, la opinión no es otra que imitar. En las mentes clonadas aparece el discurso: "no tengo idea que quiere significar que me vista así y me peine así, pero todos los demás se visten así y no quiero desencajar". ¿Significa esto que no importa qué salga a la luz, no interesa la búsqueda de la originalidad? Alguien podría decir, que el valor de lo original cae en el hecho de que es el primero, el resto son sólo copias. Ok, pero ¿no es la idea de ser el primero, sentirse único? ¿Saber que tu mensaje es sólo tuyo? ¿Decir éste soy yo y no ése? En el minuto de hacerlo, se transforma en una referencia. Quizás debiera ser como con los nombres personales, únicos e irrepetibles, salvo rarísimas excepciones. Así, la sensación de unicidad es real.

Y ahora ¿qué ropa me pongo?



En el MP3 Player #1



Various Artists - The In-Kraut: Hip Shaking Grooves Made in Germany 1966-1974

Bajar de Rapidshare

viernes 20 de marzo de 2009

Femme Fatale


Quizás así vio Warhol a Edie la primera vez.


La auténtica Femme Fatale de la que habla la canción de los Velvet Underground, es Edie Sedgwick, chica socialité que frecuentaba la Factory de Warhol y el mundillo artísitco de la época. Además de ser hija de padres ricos y ser dueña de un considerable atado de problemas siquiátricos, tenía fama de apasionada, pero a la vez, desprendida de las relaciones. Participó en varios films de Warhol, incluyendo Chelsea Girls, pero luego de terminar su relación con él, pidió que sacara para siempre del filme las escenas en que ella aparecía. Tuvo un encuentro también con Bob Dylan, del cual se dice la canción del disco Blonde on Blonde, Just like a Woman, fue escrita para ella. Se dice que Dylan la amaba porque no le aguantaba ninguno de sus ataques ególatras, siempre estaba por sobre él. Una relación que se truncó cuando Edie supo, a través de Warhol, que Dylan ya se había casado en secreto tiempo antes.

Pasó toda su vida recayendo a los fármacos que alguna vez le recetaron, y como era de esperarse, murió muy joven. Andy le preguntó a Lou Reed en algún momento en la Factory, "Lou, ¿no crees que ella es una auténtica femme fatale?", pidiéndole además que hiciera una canción sobre ella. Lou escribió la canción Femme Fatale y se la pasó a Nico para que la cantara. Creo que es la primera vez que una canción describe a alguien con tanto acierto. Más que un retrato, la canción desprende la sensación de permanente traición a la que esta sujeta la persona de tu afecto, alguien que gira, como un radar, hacia cualquier señal que la haga vibrar, sin pensar en las consecuencias. La manipulación inconciente de alguien hacia tí, sentirse "usado" por la persona que quieres, son todas sensaciones que recaen en los que están cerca de quien vive la vida con una apego a un concepto vago y superficial, aunque ella clame la búsqueda de lo contrario; generalmente, porque la única manera de solventar y superar esa falta de amor propio producto de una infancia tortuosa y traumática como la de Edie, es tratar de llegar más arriba de la cumbre del ego personal, es una carga desmedida que rebalsa el recipiente original. Una sed de ego que supera el límite de todo espíritu. De hecho, Femme Fatale, la canción, no es más que una serie de advertencias de alguien que quizás ya sabe lo que es caer en esos brazos sin dueño. Porque, en escencia, eso es una femme fatale, una rompecorazones, pero con glamour, con estilo y belleza. Quizás eso la hace tan atractiva para algunos, el hecho de que en el fondo de esa imagen glamorosa se ecuentra alguien que sigue los pasos del desprendimiento irresponsable, la libertad sin restricción de hacer lo que dé la gana en la búsqueda del la reafirmación personal, un espíritu libre que transó su vida por vivir todo lo que quiso; pagando con creces, claro, las consecuencias de vivir sin responsabilidad. Una canción fatal para una vida fatal.


Sedgwick con The Velvet Undergorund y Co.