jueves, 20 de noviembre de 2008

Tu as été bien!



Ayer fue extraño, el día tuvo un poco de importancia con respecto a los otros. Son esos días en que uno presiente a toda hora que una meta no sólo depende de lo que uno haga para lograrla, sino de cómo uno se predispone a actuar por ella, mantener la actitud adecuada. A veces, sólo uno percibe todo ese proceso. Se puede estar "solo" en la victoria y aunque nadie lo note, o aunque la pasen por alto o la dejen de lado, esa cima es de uno y hay sólo una silla para sentarse y no hay nadie más que tú. ¿Qué mejor? Es curioso cómo también a veces los signos te dicen más de lo que parece cuando les prestas atención. Esta imagen,  por ejemplo, tomada por el fotógrafo P. Halsman (muuy cotidiana para mí), es un retrato de un actor francés, Fernandel, quien respondió con poses a una serie de preguntas en un bonito libro: The Frenchman. En un momento de micro-soledad (esos instantes en que la conciencia se sale del torrente robótico de lo cotidiano) meditaba sobre cómo mi pequeña meta pasó muy desapercibida en casa, después de que finalmente ayer y luego de cuatro meses, había pasado mi curso de francés. También pensaba en cómo me sentía que estaba  solo en la silla de la que hablaba más arriba, y fue gracioso darse cuenta que, en ese instante, en realidad no estaba solo, Fernandel se había dado cuenta.

3 comentarios:

Feñi dijo...

Tobi!

Yo no sabía que habías terminado tu curso de francés. Félicitations!! Ahora viene la meta más importante: no olvidar lo aprendido.

Raymundo Tristán dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Raymundo Tristán dijo...

Asi es. Practicar y practicar... Gracias.